Del 22 al 28 de marzo

Hace algunos años supimos de una iniciativa que infundía esperanza y temor a partes iguales. El Proyecto del Banco de Semillas del Milenio, coordinado por el Real Jardín Botánico de Kew, tenía como objetivo recolectar el mayor número posible de semillas, tanto de la flora de Reino Unido como de las zonas áridas del planeta, donde el riesgo de extinción era mayor.

Las semillas eran tan valiosas que se construyeron cámaras acorazadas subterráneas para mantenerlas congeladas durante cientos de años, como si de un seguro de vida se tratara, como si fuera la única forma de reiniciar la vida tras un apocalipsis que arrasara la Tierra.

Tras 18 años de trabajo, investigación y recolección, unas 85.000 semillas, representativas de casi 40.000 especies, es decir, poco más del 10% de la flora del planeta, estimada en 300.000 especies, se conservan en estas cámaras. Esperan llegar al 25% en poco tiempo.

Carlos Magdalena, el denominado Mesías de las Plantas, que presentaba estos días la versión española del libro que relata su trabajo en Kew Gardens, nos recordaba que ahora están empezando a descubrir cómo toda la flora está conectada, cómo los bosques pueden equipararse a internet, por qué cada especie es necesaria.

La conservación del banco de semillas es vital, quizás lo más importante que podamos legar a nuestras generaciones futuras, la clave de nuestra supervivencia. Puedes seguirnos en FacebookTwitter e Instagram o suscribirte a nuestra Newsletter.

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