Nuestros protagonistas de hoy NO estaban en un sello indie. Pero tampoco los Sex Pistols y sí hablaremos de ellos por su influencia en el indie, punk, hardcore o rock alternativo en general. El nombre de Devo deriva del concepto de-evolución, que es la idea de que la sociedad, en lugar de evolucionar, está en realidad involucionando. Los miembros del grupo afirmaban eso y ponían de ejemplo su país. “Nuestro mundo involuciona como lo demuestra la actitud de rebaño de la sociedad estadounidense”.
Gerard Casale y Bob Lewis jugaron con esta idea ya a finales de los años sesenta, durante su época de estudiantes de bellas artes en la Universidad de Kent. Más tarde y tras un tiroteo en el campus en el que dos amigos suyos fallecieron ya lo vieron todo claro.
El gran momento de Devo llegó en 1976 cuando su corto “The Truth About De-Evolution” ganó un premio en el festival de cine experimental de Ann Arbor. Allí vieron a David Bowie e Iggy Pop, que ayudaron a la banda a conseguir un contrato con Warner Bros. Finalmente, su primer álbum, fue producido por Brian Eno y contenía una versión del tema más emblemático de los Rolling Stones y el controvertido tema “Mongoloid” (mongólico).
Su innovador estilo dio pie a influenciar a centenares de bandas. La música de Devo y sus actuaciones en directo mezclan temas de ciencia ficción de serie Z, humor ácido y surrealista y una ácida crítica social, dentro de un formato de canciones pop a menudo chirriantes, con extraños arreglos de sintetizadores y compases estrambóticos que se han influido en artistas posteriores de la new wave, el rock industrial y el alternativo. Además, fueron pioneros en la creación de videoclips a principios de los años 80.
Así resulta la escucha de su primer álbum, Q: Are We Not Men? A: We Are Devo!
“Uncontrollable Urge” el primer tema ya nos pone en entre aviso de la peculiaridad del combo. Suena Punk, funky, antiguo y moderno a la vez. Juegos de voces resultones y una música atractiva por lo innovador. Coger un tema conocido hasta por los pigmeos como “(I can’t Get No) Satisfaction” y hacerlo tuyo está a la altura de pocos. Sus clásicos acelerones y parones influenciaron a muchos. Bandas de los 90′s de crossover por la crítica basaron sus bases rítmicas en lo expuesto en este tema.
En “Praying Hands” juegan con la electrónica y dan la base para bandas actuales de Dance Punk. ¿Conseguirán Franz Ferdinand o Radio 4 un tema así alguna vez? Lo dudo.
La caribeña “Space Junk” desconcierta y flojea un conjunto notable. Un tema demasiado ido de madre. Zappa estaría orgulloso.
La polémica “Mongoloid” tiene un riff espectacular y el ritmo entrecortado lo deja todo sometido a unos teclados de otro mundo. La melodía es fantástica así que estamos ante un tema revolucionario e inspirador como pocos. El estribillo de este tema es de esos que se adueñan de tu mente y viven dentro de ti para siempre.
En la mesiánica “Jocko Homo” con un riff final muy a lo Page Hamilton de Helmet. Aquí dan rienda suelta a sus teorías…
Que se acentúan aún más si cabe en “Too Much Paranoias”, casi dos minutos de locura total. Imaginad a Dead Kennedys y Kraftwerk juntos.
“Gut Feeling/ Slap Your Mammy” ¿Es una balada? Bueno, Devo lo intentan a su manera y les sale fantástica aunque vaya siendo cada vez más espitosa con un teclado de lujo.
“Come Back Jonee” es muy punk o protopunk, pero pervertida, siembra semillas que otros gozaron una década más tarde.
Finaliza el disco con “Sloppy” con la banda chirriando como un tren de mercancías fuera de control.
Que la diversión y sus ganas de pasarlo bien no les reste importancia en la historia del rock.