French Connection [parte 1]

Muchas veces el vecino es un eterno desconocido, otra una mosca cojonera y en otros casos siempre tiene el jardín más bonito, el césped más verde y la casa más grande. Muchas veces, y parece ser deporte nacional, despreciamos al vecino por pura envidia, como la fábula de la zorra y las uvas. Y me duele que sea así.

También hay una sensación en el mundillo de la música de que hay críticos que alaban lo de fuera despreciando lo de dentro, y otros para los que, quitando las islas británicas, Europa es ese gran desconocido. Por suerte y gracias a mi colaboración con la web Europavox he podido descubrir bandas maravillosas de todo el continente y lo digo de corazón no por sonar pedante. Buenos artistas y grupos interesantes en Bélgica, Grecia, Dinamarca, Italia o Lituania.

Pero de donde más buena música he descubierto es de Francia. Un listado enorme de discos y música diferente que me ha conquistado, jamás fui de mirar nacionalidad para escuchar pero haciendo un repaso a lo más escuchado en mi iPod o en mi portátil me he dado de bruces con una realidad, el vecino tiene la casa más grande, el coche más caro y los hijos más listos y obedientes.

Daft Punk.lecoolvalencia

Hasta hace unos años mi conocimiento de música francesa se reducía a los grandes nombres como Daft Punk, Air o Phoenix, bandas de electrónica o indies interesantes, y sobre todo el rap underground francés como Mc Solaar o NTM. Sin olvidarnos de los grandes clásicos de la chanson francesa o del Rock and Roll como el últimamente fallecido Johnny Halladay, que recibió un funeral propio de un jefe de estado.

Johnny Halladay.lecoolvalencia

El cine francés siempre me fascinó, tanto las comedias taquilleras, siempre con algo de mala baba, como su cine independiente más crudo y visceral. Incluso yo, un amante de los clásicos de la literatura poco dado a centrar mi mirada en escritores actuales, tengo entre mis pasiones los libros de Michel Houellebecq, aparte de tener como uno de mis libros de cabecera “La vida instrucciones de uso” del gran George Perec.

Poco a poco ha ido calando en mí una fascinación por el país vecino que ha explotado en los últimos años. El haber viajado a tierras francesas en varias ocasiones ha ayudado, aunque también debo reconocer que, por motivos de trabajo musicales, he descubierto que son casi tan poco efectivos como nosotros, no llegan al caos de una empresa italiana pero la efectividad germana también les pilla lejos. Gastronómicamente bien por sus vinos y sus quesos pero su cocina se aleja y bastante de mis preferencias, quizás en unos años…

Pero vayamos a lo que nos ocupa, que es la música y tengo muchos nombres que daros a conocer, por si los desconocéis, o recordaros, si ya los conocíais. Esta es la French Connection:

Parece ser una tendencia mundial, pero el rap y la cultura hip hop están dominando el planeta, y Francia no lo es menos, un país en el que la vanguardia de la música siempre ha sido bien vista y recibida, con años de adelanto con respecto al resto de Europa. Pasó con los grandes del Jazz y siempre ha sido así desde entonces. El público francés es más abierto de oídos que el resto del continente, tiene más formación cultural media y quizás una avidez en la búsqueda del next big thing más basada en la calidad que en las ventas, como ocurre en Inglaterra.

Mientras España se ahoga en un maremoto de insufrible Reggaeton, edulcorados y prefabricados artistas surgidos del concurso o reality televisivo de turno o el rock, indie o como quieras llamarlo patrio de papel de calca más barato, allí se rebanan los sesos en tener personalidad propia, tanto el público como los artistas. Mientras aquí nos llenamos la boca con festivales de bandas nacionales intercambiables entre sí o mastodónticos hipermercados de la música más parecidos a “Avengers: Infinity War” o festivales de la naftalina, allí buscan siempre que el espectador descubra nuevos artistas, usando los grandes nombres de cebo.

Y para entrar en materia nada mejor que empezar con el rap o música urbana quizás el género más amplio en el panorama francófono, con grandes nombres consagrados y pequeños grandes artistas por explotar.

Orelsan 2.lecoolvalencia

Orelsan es actualmente el rapero más famoso de Francia, con su disco “La Fête Est Finie” se ha apartado de sus inicios más básicos y deja la sombra de The Streets o Eminem para entregarnos un disco enorme. Todo un manual de música urbana actual y con unas letras tan certeras como reflexivas. Además de música este actor tiene su propia marca de ropa y una red de restaurantes por todo el país. En la cima con 35 años y tres discos en solitario sin contar sus discos a medias con Gringe.

Chinese Man.lecoolvalencia

En el apartado banda enorme por descubrir están Chinese Man una agrupación cultural que incluye djs, músicos y mcs de Aix De Provence con un directo explosivo y un éxito nacional masivo con “I’ve Got That Tune”.

Riles.lecoolvalencia

Tras estos dos nombres llegan las promesas, y la primera es el adictivo Rilès un veinteañero de origen argelino que tiene más de 30 canciones en iTunes y varios videos con una media de 25 millones de visitas, aunque no ha sacado ningún disco al mercado. Un tipo tan carismático como efectivo, un millenial que escribe canciones que deambulan entre el R&B más fresco y el rap más amable y que con cortes como “Brothers” o “Pesetas” no ha dejado de sonar en mi reproductor y en mi cabeza (el peque de la casa se las sabe todas y es que los niños tienen una sensibilidad especial).

Además, escribe y dirige sus propios clips que son tan certeros como su música, el reciente “Should I” deja en ridículo a Drake y al resto del panorama americano. Por eso en Estados Unidos ya le han echado el lazo y el sello de hip hop Republic lo ha fichado, siendo el único artista europeo de este influyente sello. ¿Conquistará antes el país de Trump que la España de Rajoy? Francia está a sus pies y no hablemos del norte de África donde es una superestrella en ciernes, el futuro más inmediato.

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