Lloyd Cole y su pop pluscuamperfecto

Muy a nuestro pesar la visita de Lloyd Cole a Valencia está planteada en formato acústico. No se trata, como de costumbre, de una consecuencia del actual estado de la industria musical. Tampoco del escaso interés que pueda despertar a estas alturas un músico de su envergadura entre el público más joven, a juzgar por la media de edad de la noche. Sino que es una decisión ya habitual para el músico inglés que siempre prefirió su papel de generador de ideas, delegando muchas veces la ejecución y embellecimiento al resto. El bueno de Cole domina sin duda alguna la cercanía a la que se somete gustoso sin el respaldo de una banda que lo acompañe. Son muchos años sobre las tablas. Cientos de canciones de pop pluscuamperfecto y un sentido del humor escondido detrás de su perpetua máscara de hombre serio y semblante amenazador.

Así nos presentó una selección de canciones extraídas de los tres primeros álbumes junto a los Commotions (contenidos en la caja Collected Recordings 1983-1989, 2015) y de sus cuatro primeros álbumes en solitario que conformaran la siguiente caja recopilatorio. Se trata probablemente de dos épocas doradas en su extensa carrera.

La primera parte del concierto se divide casi por igual entre sus primeros éxitos con los Commotions y los que siguieron cuando se mudó a Nueva York ya en solitario. Patience (Rattlesnakes, 1984) abría el concierto y enmudecía al público, después de disculparse por su nivel nulo de español, siguió el orden cronológico con Perfect Blue (Easy Pieces, 1985), para romperlo con una versión inédita de Sometimes it Snows in April (Prince). Saltaría entonces a los 90 con Loveless (Lloyd Cole, 1990) para volver otra vez a su época con los Commotions con la enorme Rattlesnakes (Rattlesnakes, 1984). Podíamos percibir que Rattlesnakes (1984) sería el álbum protagonista de la noche, al final sonarían hasta 6 canciones del mismo. Sin embargo, son las canciones de su época con los Commotions las que más echan en falta una banda detrás pero no es un gran problema porque en nuestras cabezas suenan todos los arreglos sin necesidad de su presencia. Las interpretaciones de las canciones son más Lloyd Cole y menos Commotions que nunca. De sus discos en solitario rescata Undressed, Don’t look back y No Blue Skies de Lloyd Cole (1990), I didn’t know that you cared, Like Lovers Do y Love Ruins de Love Story (1995), So You’d Like to Save The World de Bad Vibes (1993) y tan solo Pay for it del que probablemente sea su disco más inspirado de su carrera en solitario Don’t get weird on me babe (1991).

El concierto se dividió en dos partes con un descanso entre ambas. Mientras que en la primera parte Lloyd se bastaba solo para encandilar al público, en la segunda parte se acompañó de su hijo, William Cole, al que entre bromas reconocía como un doble suyo de 23 años. No le faltaba razón, el parecido entre ambos era asombroso y su pericia con la guitarra también.

Durante la segunda parte, tal y como hemos mencionado anteriormente, Rattlesnakes (1984) fue el completo protagonista, sonarían Are You Ready To Be Heartbroken, Charlotte Street, Perfect Skin y 2CV, todo un póker de ases. Pero también del resto de álbumes con los Commotions, Cut Me Down y A Brand New Friend de Easy Pieces (1985) y Mister Malcontent y Hey Rusty de Mainstream (1989). Minutos antes habían sonado de este último My Bag y Jennifer She Said haciendo las delicias del público.

Sinceramente, una vez terminado el concierto teníamos que admitir que Lloyd Cole había superado con creces todas nuestras mermadas expectativas después de enterarnos que el concierto seria acústico.

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