Ramón Llull, no sólo una librería universitaria

Existe un tipo de librería que se diferencia del resto por su ritmo frenético, su entusiasmo y su afluencia. Se trata de la librería universitaria en la que de alguna manera, se condensa toda la vida (incluso el mundo) de esos jóvenes que acuden allí a realizar la noble, y olvidada, tarea de aprender.

La Librería Ramón Llull está situada al lado del Campus dels Tarongers de la Univèrsitat de València. Ramón Llull existe desde el año 2003. En ese año, Almudena y Esther (libreras de la antigua librería Punto y Coma) deciden quedarse con el traspaso de la misma, cambiando el nombre, el concepto y el formato. A lo largo del tiempo han participado más personas, pero desde hace unos años es un proyecto unipersonal.
 
En sus primeros años de vida, el curso universitario marcó el calendario de la librería. De ser una librería especializada en Economía, Derecho, Ciencias Políticas o Sociología ha pasado a ser un espacio que dedica especial interés a la literatura, el ensayo político, económico y de humanidades, la poesía y la sección infantil. Aunque si lo pensamos bien, ¿deja alguna librería de ser política?

Las nuevas generaciones (que en la Librería Llull tienen tan cerca) leen más que nunca. Pero no libros. O mejor dicho, no únicamente libros: las redes sociales, webs, libros electrónicos, whatsapps, emails lo ocupan prácticamente todo. Desde Ramón Llull saben que es importante llamar la atención de estos jóvenes a través de actividades complementarias como conciertos acústicos, talleres de filosofía, clubes de lectura, presentaciones, recitales. Quizás sea la única manera de que la tradicional librería cultural sobreviva a los nuevos tiempos. 

En Ramón Llull decidieron hace un tiempo dedicar cada mes a una editorial: Impedimenta es la elegida para este mes.

Con un fondo recomendable en su totalidad, Almudena nos recomienda especialmente un libro delicioso para el verano: Las andanzas del impresor Zollinger de Pablo D’Ors. Pero para gozar de verdad, existe Animalium, un libro de edición y formato espectacular que recorre diferentes especies animales con bellísimas ilustraciones de Katie Scott. La tercera lectura recomendada es El arte de la fuga, del ibicenco Vicente Valero (publicado en Periférica Ediciones): tres relatos sobre tres poetas (San Juan de la Cruz, Friedrich Hölderlin y Fernando Pessoa) y su particular forma de fuga. Un libro absolutamente poético y conmovedor.

Si no la conocen, acérquense a la Librería Ramón Llull, vuelvan a sentirse jóvenes en ella y recuerden aquello que dijo la escritora Laura Etxenike: “La cultura no es una actividad del tiempo libre; es lo que nos hace libres todo el tiempo”.

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