Un viaje a la desesperación

Un viaje a la desesperación. Esto es lo que viven los dos protagonistas de La Adopción, la última película de Daniela Ferjerman que estuvo esta semana en la ciudad para presentarla al público valenciano. Partiendo de sus propias vivencias personales la directora nos cuenta la historia de Natalia y Daniel, un matrimonio español que viaja al este de Europa para adoptar un niño. A partir de ese momento lo que vive esta pareja es un “auténtico relato kafkiano. Una pesadilla repleta de papeleo, burocracia interminable y corrupción”, explica Fejerman.

Rodada en Lituania, lo que vemos en la película todo el tiempo es un paisaje frío, hostil y helado. Igual que la situación que atraviesan sus protagonistas. Natalia y Daniel se encuentran solos (ese plano inicial en el aeropuerto de ellos dos solos esperando las maletas perdidas ya nos lo anuncia) en un país extranjero y con un idioma desconocido, desconfiando de todo el mundo y sorteando miles de obstáculos.

Además de poner sobre la mesa el difícil proceso de las adopciones internacionales, la película también nos muestra cómo una pareja se enfrenta a este tipo de situaciones y todos “los vaivenes emocionales” que atraviesa. En la cinta vemos cómo Natalia y Daniel pasan del cariño, el amor y la complicidad al rencor, los reproches y el distanciamiento. Todos los problemas por los que pasan y el estrés extremo al que se encuentran sometidos producen un desgaste absoluto de su relación, “llegando incluso a alterar los roles establecidos en la pareja”, añade la directora.

Durante la conversación, Daniela Fejerman explicó que no está pensada como una película de denuncia social pero sí que muestra “una situación que desde luego no debería ser así y que deberían cambiar tanto la leyes españolas sobre adopción como las leyes internacionales. El mundo está lleno de padres con ganas de adoptar niños y de niños en situación de desamparo que necesitan una familia. Debería ser todo mucho más fácil”.

“En la actualidad, el feedback con personas que han vivido una situación similar está siendo muy intenso. La película transmite mucha identificación. Me comentan muchas veces que se reconocen en la montaña rusa emocional que viven los protagonistas. Es algo por lo que pasan todos”, comenta la directora. Para muchos de nosotros el tema de las adopciones es completamente invisible, no se habla de ello. A este respecto, Daniela Fejerman explicó que las “asociaciones de adopción ven en la película un material muy bueno para que el tema adquiera visibilidad”. Y añadió: “parece que no exista”.

 

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