Iván Ferreiro

Iván Ferreiro presenta Casa el 17 de Diciembre en la Sala Repúblicca su último disco en solitario. Aprovechamos la ocasión para charlar un rato con él, y esto es lo que nos ha contado.

A finales de octubre publicabas tu nuevo disco en solitario, Casa. Los que ya te escuchábamos hace años, desde Piratas, hemos crecido con tus canciones. Ahora que tienes dos hijos adolescentes, ahora que has madurado (o eso parece) ¿también han “crecido” tus letras?

Tengo que aparentar que he madurado, que son cosas diferentes… (risas) Yo siempre trato de hacer canciones que me sirvan a la larga, creo que nunca he hecho canciones que son muy de actualidad, en el sentido musical. Veo distintas las canciones a lo largo de los años, me doy cuenta que los textos unas veces me cuentan cosas diferentes también y otras veces me cuentan la misma cosa y me reafirman en cómo soy.

Hay veces que tengo temporadas así raras que uno no se encuentra a sí mismo, que tocando me doy cuenta de lo que pienso, y te das cuenta de que esto ya lo pensabas hace quince años, y en el fondo sigues pensándolo. Las canciones van cambiando conmigo, de hecho las que no cambian conmigo han sido eliminadas radicalmente de mi repertorio! (risas)


Iván Ferreiro Casa.lecoolvalencia

¿Qué has querido expresar con Casa?

Yo trato de expresar cada momento de mi vida en cada disco, no tengo muchas opciones mas que contar un poco lo que me pasa alrededor, como me siento en cada momento, y cada momento me pide una forma de tocar, una forma de escribir, un forma de contar las cosas, y en Casa creo que he retratado un momento.

Ahora que lo estoy tocando en directo me doy cuenta que están muchas de mis obsesiones de siempre ahí metidas, y espero que sea como una especie de diario sobre mi vida y ya cuando me haya muerto… (risas) que alguien sea capaz de hilvanar mi pequeña historia desde la primera canción hasta la última.


¿Qué temas de Casa te han quedado mejor? ¿Cuáles son tus preferidos y por qué?

Yo para hacer los discos tengo que tener una relación de amor con cada canción en su momento, a vosotros os llegan de golpe doce temas, pero yo voy primero con uno, luego voy con uno… Llevo una ley que se llama la ley del uno, en lugar de hacer muchos hago uno, uno, uno… hasta que son doce. Y entonces con cada canción tengo mi momentazo increíble desde que la escribo, la analizo, la arreglo, le doy la vuelta, le cambio la letra, le cambio tres palabras, decido subirla de tono…

Yo, si me dijeras… mi canción favorita ahora mismo, de las que hay, es una que viene en el cd de extras que se llama “El Acontecimiento”, que es una de 9 minutos, la última que escribí, y la verdad es que es la que más escucho.

Suelo dejar de escuchar mis discos cuando los grabo, sin embargo “El Acontecimiento” tiene algo que me hipnotiza, que me sorprende cuando la escucho, creo que tiene tantas lecturas, todavía no he visto todas las que tiene… Pero también es porque es la última, y siempre suelo decir lo mismo, la que más me gusta suele ser la última que hago porque ya me he acostado con todas las demás! (risas)


Sí que puedes decir que tu disco tiene una línea, es decir, que es un recorrido que se dirige hacia un lugar determinado, no es una suma de cosas sino un conjunto.

Claro, voy siguiendo mi propio hilo conductor, y a veces ese hilo me lo cambia la canción que estoy escribiendo. Hay veces que me encuentro con unos acordes y escribo una letra y de repente me sorprendo a mí mismo porque no estaba buscando eso pero veo que estoy contando algo de una manera que me gusta más y voy tirando…


Nos gusta mucho “El pensamiento circular”, el single del que habéis sacado el primer videoclip de Casa, por cómo mantiene la cadencia en torno a una idea, por cómo te va seduciendo poco a poco. Es una canción que te atrapa desde la primera escucha.

Sí, yo adoro “El pensamiento circular”, siempre estoy muy contento con mis canciones pero esta vez creo que he conseguido en cada una contar la historia de una manera y ya ves que son todas muy distintas musicalmente, entonces todas me dan un punch muy guay, todas me dan una emoción increíble.


Sin embargo el contenido del vídeo de “El pensamiento circular” es más directo, tiene otras lecturas ¿Cuál era la idea?

Lo cierto es que a la hora de trabajar dejo que cada uno haga su trabajo, por ejemplo nunca le digo a Emilio Sáez qué guitarra tiene que tocar, para eso está el productor, y Ricky, que es el productor, realmente nos deja tocar lo que queramos… Y a la hora del vídeo hago exactamente igual, lo que hago es pedirle a un realizador que ponga mi imagen, porque yo no soy realizador, mis ideas siempre son bastante tontas para los vídeos, y en este caso Jesús, que es un pequeño genio, desde mi punto de vista… Creo que hay más obsesiones de Jesús en el vídeo que mías… (risas)

Yo hubiera hecho un vídeo más al revés, un vídeo que en lugar de ir rompiéndome voy arreglándome, pero se ve que Jesús necesitaba contar sus mierdas (risas) y yo me pongo a su disposición. Creo que en el momento que llamas a alguien para que haga algo hay que dejarle trabajar, y la verdad es que me quedé muy contento con el vídeo, porque me esperaba una cosa diferente.

Te manda un story board y al final ruedas otra cosa y dices… es tan abstracto, el cabronazo, que nunca sabes que va a hacer y entonces te la clava bien clavada, y hay que dejarle que te la clave, hay que disfrutar de la puñalada de Jesús.


Ya que mencionas a Ricky Falkner, el productor de Casa, da la sensación de que siempre aparece en los mejores proyectos. ¿Es una garantía de un producto pulido, bien acabado? Estás muy contento con él, supongo…

Sí, mira, Ricky además de un músico espectacular, es un amigo espectacular, y eso a veces no se habla, pero es muy necesario que tu productor te quiera, y te aprecie y te entienda. Creo que a Ricky le está yendo muy bien porque tiene una capacidad de empatía muy grande con la gente, y luego lo que tú dices, tiene un acabado muy bueno a la hora de tocar, le gusta la música y no va a dejar que algo que no sea musical exista dentro del disco.

Es una persona que escucha mucha música de muchos estilos distintos, no es un talibán de la música sino todo lo contrario, ama a la música y sabe apreciar una buena canción disco tanto como una buena canción de hard metal. Cuando trabajo con Ricky yo opino bastante poco en el disco, creo que mi parte es hacer la canción, dirigir hacia dónde va mi disco, y él se encarga de ese acabado, y la verdad es que hace que yo esté muy tranquilo, porque soy bastante malo con el sonido. En cuanto empiezo a oír mi canción, y oigo la letra y la melodía, ya estoy contento! (risas)


Sí, y luego hay que empezar a trabajarla…

Claro, hago un poco lo que te decía con Jesús, yo llego y llamo a gente a trabajar para que trabaje. Supongo que si eres empresario y tienes una empresa pues tendrás que mandar a tus empleados, pero en el caso de la música significa delegar. Y es muy curioso porque cuanto menos mando mejor salen mis discos! (risas)


Además de componer tus canciones, te sobra tiempo para escribir temas a otros cantantes. ¿Cómo surgen todas esas letras? ¿Estás todo el tiempo leyendo, o comiéndote el tarro? ¿Cuáles son tus referencias?

Yo bebo mucho de los libros que leo, y de las películas, series y cosas que veo. Creo que el cine y la televisión son grandes inspiradores de ideas. A la hora de hacer letras me cuesta más hacer las mías que hacer las de los demás, porque en las de los demás me puedo alejar un poco de mí mismo…

Y en el fondo no hago tantas letras, si te pones a pensar son casi dos años y pico de escribir, y si al final son 17 temas en dos años, pues no es gran cosa! (risas)

Lo que pasa es que como os llega todo de golpe a vosotros, pues eso me viene muy bien, parezco mejor.


Hay oficio pero también hay talento…

Yo creo mucho en el trabajo, en la prueba y el error, que es como trabajamos todos, y mal estaríamos si después de 25 años no estoy un poco fino… Pero creo mucho en el oficio, y el mío es el de escribir canciones, que me gusta, es un oficio que hay que mimar. Uno no puede ser condescendiente en ciertas cosas con lo que hace, algo no debe gustarte sólo porque sea tuyo… Me pasa muchas veces…

Yo tengo la suerte de poder convivir con esas canciones en mi casa en la intimidad y cuando de repente no rulan me doy cuenta un mes más tarde y a lo mejor estoy completamente empalmao con una canción pensando que es la polla y cuando pasan dos meses me doy cuenta de que estoy completamente fuera. Y ahí es donde entra el oficio, que te dice: mira, esto no está bien, esto no está al nivel de lo que ibas a hacer.


Sí que hay un amor por las canciones

Eso seguro.


El otro día escuchamos a Xoel López en el Deleste Festival, y nos gustó mucho cuando la gente pidió un tema concreto y él aceptó de buen grado y dejó otros que tenía pensados por este. ¿Te gusta este tipo de improvisación, interpretar el momento…?

La verdad es que últimamente estoy un poco cerrado a las peticiones… (risas)


Justamente, si tú lo que defiendes es la canción en sí, a lo mejor cada momento, cada concierto tiene una lectura determinada que puedes interpretar con una canción concreta.

También tiene que ver con que yo soy bastante justito tocando el piano. No soy un pianista, me gusta mucho cuando ponen por ahí a Iván Ferreiro de pianista, me parece un elogio maravilloso, pero es una falacia porque la gente que toca el piano toca de puta madre y yo voy un poco a la desesperada…

Muchas veces me gustaría tocar temas pero tengo tantos que si me piden uno no me acuerdo ni de la letra ni de qué acorde era el primero…

Pero creo que en algún momento me hago eso que tú dices de Xoel, preparar un montón de canciones y… en el fondo es hacer como hacían Fangoria, en un concierto que tenían una ruleta y le daban, rrrrrrr….


Qué grande!

Y la que salía pues es la que tocaban


Quizás no es tan importante saberse la letra al dedillo sino interpretar un instante con la gente del público, el lugar donde tocas, la luz… eso me parece muy bonito

Eso sería un show bonito, la verdad, me estás dando una idea muy buena, eh… Es una idea cojonuda.


El vídeo de un rapero de moda puede llegar a los 15M de visualizaciones, mientras que los tuyos siguen lejos de esas cifras, sin embargo se dice de ti que caminas entre lo comercial y lo alternativo. ¿Piensas que eres comercial?

Ojalá fuera más comercial y llegara más a la gente, porque trabajo para gustar, no quiero transformar lo que hago para que guste, pero sí que quiero que lo que haga le llegue a la gente. Pero insisto, me encantaría ser mucho más comercial, si comercial es llegar a las personas.

Sería increíble ser tan comercial que un día llegara un sobre a mi casa y pudiera pagarla de golpe, sería maravilloso, pero no porque tenga la intención de ser rico, ni nada, pero sí me gustaría estar más desahogado económicamente, y saber que puedo mandar a mis hijos a estudiar a cualquier sitio, pero lo digo siempre como un poco de broma porque yo tengo una vida fantástica, toco canciones, voy por ahí, me decís cosas muy bonitas…


Eres afortunado

Sí, y además me siento muy querido por mis compañeros de profesión, por el público, por la prensa. Creo que tengo un lugar que vale más que el dinero. Creo que vale más lo que tengo que vender un millón de discos y tener que hacer dentro de 10 años un programa de remembering de Operación Triunfo (risas)


Ahora que casi llevas el mismo tiempo en solitario del que estuviste con Piratas, ¿te vuelve a picar el gusanillo de tener una banda, o te sientes cómodo echando mano de colaboraciones?

La verdad es que ya tengo una banda, la gente con la que toco, toco hace un montón de rato, son mis amigos y mis socios. Somos una banda y una familia. Creo que he sabido construir lo que tengo a base de cariño, de respeto y de amor con los demás, y eso existe todo el rato en mi vida y noto como cuando vamos a tocar, o cuando venimos a grabar…

Mira unos días antes de empezar a grabar yo tuve unos momentos así un poco bajos y tuve dudas respecto al disco, y esto nos pasa a todos, creo que es necesario dudar… y al final vinieron todos a apoyarme, y a darme un abrazo, y hubo un momento en que incluso llamé a Ricky y le dije Ricky tienes que echarme una mano con el disco, que no estaba seguro con el disco, que me faltaba una canción… estaba ahí como todo llorón, y Ricky vino y me dijo una cosa muy bonita, estábamos ya por la noche tranquilos, viendo la tele, y cuando le dije, joder gracias por venir a ayudarme a sacar mi disco, me dijo, mira Iván yo no vengo a ayudarte con el disco, yo vengo porque necesitas un amigo.


Qué bien

Y creo que eso es lo que resume cómo me llevo con la gente con la que trabajo, son mis amigos, son gente a la que admiro mucho, y a la que trato de cuidar todo el rato y de la que noto que me cuidan todo el rato, y eso es tener una banda.

Luego están Metallica que están todos cabreados unos con otros pero yo no sé si sería capaz de tocar con alguien a quien no aguanto…


Sería otro tipo de show

Debería haber mucho dinero de por medio (risas), pero por ahora no tengo la tentación de tener que tocar con alguien que me caiga mal por dinero…

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