Un rato con Axel de Sidonie

Hay veces en que tienes la suerte de conocer a un músico fuera del ámbito laboral. Conozco a Axel mucho antes de ser periodista musical, antes de escribir mi primera reseña ya habíamos compartido cervezas, antes de mi primer artículo publicado ya había charlado con él. Es más, conocí a Axel antes de escuchar a Sidonie. Quizás por ese motivo sea tan fácil esta entrevista. Con el tiempo Sidonie se hicieron grandes y yo me adentraba en un mundo en el que la amistad con un músico es una quimera, prefiero guardar las distancias. Con la publicación reciente de “El peor Grupo del mundo” los barceloneses están viviendo en una nube, con un éxito global que merecen y mucho. Hace unos días hicieron vibrar a la sala Moon de Valencia como pocas bandas patrias pueden hacer y es que es en directo cuando Sidonie demuestran de que pasta están hechos. Jes, Marc y Axel son el claro ejemplo de que para divertir hay que divertirse y nadie se divierte más sobre un escenario que ellos.

Lleváis ya unas semanas presentando vuestro nuevo disco, “El peor grupo del mundo”, el octavo concretamente. ¿Cómo está funcionando, cómo lo está recibiendo el público y los fans?

La verdad es que estamos un poco en una nube porque la salida del disco fue muy buena y la respuesta inmediata de la gente fue espectacular, nos pasó algo que no nos había pasado antes y es que durante unas semanas se puso número uno en ventas en itunes. Qué buen comienzo, qué bonito! Luego al empezar con la gira con todos los nervios que eso supone, y como estaba funcionando tan bien pensamos en incluir muchas canciones en el repertorio, con lo cual el esfuerzo de ensayo fue mayor.

Hemos incluido hasta ocho canciones del nuevo disco, es toda una declaración de canciones. No solo estamos presentando el nuevo disco, es que al público les está gustando escucharlas. Fue la prueba y nos dimos cuenta que las nuevas son muy celebradas, la gente las canta y las celebra como canciones viejas.

Hablas de celebración del pop, pero a mí me parece más un grandes éxitos de canciones nuevas de Sidonie, no sé si me explico…

Esto es un gran piropo directamente porque es una forma de decir que este disco son diez canciones que tienen calidad melódica para estar ahí, es nuestra intención. Es verdad que son diez canciones pop y que podrían formar parte de cualquier tramo de nuestra carrera, y que están brillando por su calidad melódica y por su producción. Así es, nos está pasando y es algo que ha superado nuestras expectativas y la gente lo está entendiendo como una celebración muy fresca y muy vitalicia del pop. A la gente les gusta porque es una escucha que anima, que aporta mucha luz.

Son 10 canciones en 39 minutos, un disco a la antigua usanza… donde cada canción puede ser single.

Cierto, eso es totalmente premeditado, queríamos, deseábamos, que el disco no superara los cuarenta minutos, que una vez acabaras tuvieras ganas de darle al play de nuevo, y es verdad, y también lo pienso, que cada canción puede ser single.

Yo todavía tengo en mente el concepto, quizás por mi edad, de cara A – cara B, y en este disco creo que es muy descarado…

Totalmente buscado, somos muy perfeccionistas en todo hasta en ese detalle. Es motivo de mucha discusión, la colocación del repertorio no es aleatoria. La colocación y el orden es muy pensado a la vieja usanza, en plan cara A y cara B, y más sabiendo que lo íbamos a editar en vinilo. Si te das cuenta, la cara A termina con “Los coches aun no vuelan”, que es un corte lento, pausado, reposado y cuando le giras la cara otro chupinazo pop con aires Motown con fundido en negro y acabamos el disco con otro corte reposado como…”.

“No se dibujar un perro”

Exacto. Es todo premeditado, muy pensado.

Tras casi veinte años de carrera, que se cumplen el año que viene, ¿cómo componéis las canciones, cómo lo hacéis para no acabar imitándoos a vosotros mismos?

Ya llevamos unos discos en que el compositor principal era Marc, desde “Costa azul” siempre había un peso importante de las canciones de Marc, pero también alguna tema de Jes y alguno en común, pero en este disco las 10 canciones son de Marc. Marc es muy [se lo piensa…] es muy riguroso en ese trabajo, y asume la composición de una forma muy constante, como un trabajo, tanto en la gira como en épocas de reposo. Marc se inspira y creo es que parte de esas canciones con la parte final de “Sierra y Canadá” que fue un final de gira espléndido con un crecimiento del grupo, sobre todo a nivel de festivales, y ese subidón emocional se refleja en las canciones.

Las primeras canciones aparecieron en ese momento y al parar, y tener mucho tiempo para pensar, fue beneficioso. Pero claro, venían de un momento de entusiasmo, esa sensación de orgullo y de felicidad. Compuso el resto de canciones en un momento donde la declaración amorosa deja de hacerse a una amante, a una persona física, para hacerse a su otro gran amor, a nuestra otra pasión, que es la música. Creo que se entiende el porqué de estas canciones por el momento que Marc ha vivido, y que es reconocible.

Una pasión y un amor que nunca te va a abandonar…

Exactamente, y han tenido que pasar 20 años para darnos cuenta de lo importante que es el pop nacional en nuestra carrera y nunca lo habíamos reivindicado. Siempre hemos dicho que siendo es el pop anglosajón, y ahora te das cuenta de lo importante que ha sido la música española en nuestra carrera. Después de 20 años vas a decirle a esta otra gran amante, que es la música, que si no fuera por ella no sabríamos qué sería de nosotros…

Lo peor de estos últimos años creo que ha sido cómo ha cambiado la manera de escuchar música, con los ipods, internet, spotifys y todo eso… la música se ha acabado consumiendo como comida rápida, vas con el ipod y no has acabado una canción que ya estás buscando otra y cambias de un disco a otro en medio segundo etc… recuerdo cuando salías a la calle con tu walkman o tu discman y ese disco que habías elegido era el que te acompañaba todo el trayecto de ida y vuelta al instituto. ¿Crees que para los músicos eso es un handicap más grande que el 21% de iva?

Bueno, son cosas distintas, sobre todo uno puede adaptarse y aceptar que el consumo de música es distinto. Ahora lo que prima son las canciones, y es difícil que ahora alguien se acostumbre a escuchar un disco del tirón porque las plataformas provocan que te disperses y vayas de un sitio a otro. Eso es una realidad y solo hay que asumirla. La lucha del 21% es otra cosa, ante eso solo quedan dos opciones, resignarse o, como nosotros, rebelarse, denunciar y quejarse. Pero no dejar de sonreír y trabajar y trabajar para intentar combatirlo. Los tiempos cambian, y podemos ser románticos, y podemos pensar en el vinilo, y en que la gente aun compra discos, pero sabemos que un altísimo número de gente va a escuchar este disco en Spotify, muchas veces y de forma muy puntual. Somos conscientes de que las escuchas de un single como “Carreteras infinitas” van a ser muchas más que del resto, eso hay que asumirlo.

En mi opinión habéis sido muy inteligentes, en una época en la que se hacen discos extremadamente largos, con casi veinte canciones, quizás para justificar la compra aunque creo que es equivocado, la gente está más por discos cortos, que no requieran mucho tiempo, más inmediatos.

Hemos querido hacer un disco como antaño y a la vez adaptarnos a una realidad. Una realidad en la que parece un error hacer un disco muy largo sabiendo como cuesta que la gente escuche el disco entero. Nuestra opinión es que es preferible hacer un disco corto para asegurarnos y para que sea más fácil para el que lo escucha de prestar atención a todas las canciones. Creo que en este disco vale la pena, la verdad.

No quiero que esto suene como que te estoy dando jabón, porque no es eso, quien me conoce sabe que soy muy crítico con el panorama nacional, pero hay algo que siempre repito… “No conoces a Sidonie, hasta que los ves en directo”. Os he visto tocar en muchos y diferentes sitios, nunca defraudáis. No hay un grupo en España con vuestro carisma sobre las tablas.

Es un valor añadido, para el grupo el directo ha sido siempre la forma… muy buscada, desde que empezamos a grabar, de darnos a conocer. Somos muy pasionales y queremos siempre que los directos sean especiales, únicos. Nuestra lucha es mejorar y siempre ofrecer el mejor directo posible. No queremos, y creemos que lo conseguimos, mostrarnos indiferentes, el grupo siempre va a estar dándolo todo, para que salgas contento. Nosotros disfrutamos tocando y eso no se puede fingir, tenemos una conexión especial, somos amigos. Cuando empezamos, el indie nacional era muy introspectivo, lo que definiríamos como tocar mirándose los pies, sin percatarse que delante hay gente que quiere ver algo distinto. Cuando empezamos nos encontramos con esa realidad en la escena musical y nosotros no queríamos hacer eso, queríamos hacer lo que nuestros ídolos habían hecho antes. Lo que ha hecho Queen, David Bowie o los Rolling Stones, quieres mimetizar lo que los artistas que te han influenciado han hecho en directo antes que tú. Nosotros solo reproducimos el espíritu del rock.

Lo de “El peor grupo del mundo” viene a cómo os catalogaron en vuestra primera actuación en la sala Apolo, ahora os vengáis de aquellos… ¿En qué habéis cambiado vosotros y en qué ha cambiado el público?

Lo que ocurrió fue una serie de circunstancias que luego convirtieron a Sidonie en lo que es, si tú nos hubieses visto no podrías decir que habíamos hecho un buen concierto, o que esos eran los Sidonie que conoces, justo en ese concierto aprendimos qué es lo que hacíamos mal, justamente porque estábamos aprendiendo a definir un lenguaje que no supimos dar a un público realmente hostil, un público cuyo estilo era muy distinto al nuestro. A eso le añades nervios, falta de experiencia, un grupo que está empezando a mostrar la cabeza, que tiene todo por decir pero todavía no se ha definido, ante un público que solo quería oír música fusión y mestizaje cuando tu estás haciendo pop con sitar y te reciben con abucheos y te hundes en la miseria. Pero lejos de derrumbarnos nos hizo fue más fuertes, y nos ayudó a definir lo que queríamos hacer en directo.

Siempre que te veo en directo no puedo evitar el acordarme de Keith Moon… ¿Tus baterías favoritos?

No es uno de mis baterías favoritos pero es curioso porque me he ido haciendo fan con los años, pero aún recuerdo cuando en el año 2000 me dijeron que me parecía a Keith Moon por la manera de gesticular y de tocar en directo… yo no sabía que gesticulaba tanto y me hizo gracia darme cuenta de esa conexión. Yo siempre había dicho que mis baterías favoritos habían sido claramente tres, que son Ringo Star por un lado, John Bonham por otras cosas muy distintas y Phil Collins como batería de Genesis, es un batería que me influenció muchísimo también. Aunque alguien pueda no entenderlo, le invito que se escuche los primeros discos de Genesis y alucinara con lo que hacía Phil Collins en la batería. Y fue con el tiempo que aprecié lo que hacía con la batería Keith Moon.

Los primeros discos de Genesis con Collins a la batería y Peter Gabriel al frente son muy grandes… Precisamente “Selling England By The Pound” es uno de mis discos favoritos de Genesis y del rock en general.

Siempre digo que ese disco está y estará en mi top 5 de discos preferidos de todos los tiempos. Aunque con los años y depende del día lo pongo en el top 10, pero siempre está ahí. Aunque tienen otros grandes discos como “Trespass”, “Foxtrot” o “The Lamb Lies Down On Broadway” ese disco es especial y me marcó muchísimo. También sentí algo diferente como cuando escuché el primero de The Doors. Algo hizo click en mi cabeza, algo explotó, algo nuevo entró en mí. Es un disco que siempre, siempre tendré presente.

 

Como vosotros, yo también alucino con el cartel del Primavera Sound, irónicamente hablando… ¿Si vosotros montarais un festival, qué bandas no faltarían en ese Sidonie Sound?

Es complicado, imagínate la cantidad de posibilidades que tenemos… Si fuéramos programadores de un festival tendríamos muy en cuenta la ciudad en la que se hace, y en función de esa esencia, de una forma u otra, apostaría por la escena local pero a la vez también incluiría nombres más agradecidos para el público, pero me aseguraría que la esencia de la ciudad estuviera presente.

Algún grupo que te quedaste con las ganas de ver…

Como te comenté antes, Genesis, con Gabriel y Collins, y también me hubiera gustado ver en directo a Marvin Gaye y a su banda.

El otro día hablando con los chicos de Varry Brava comentábamos que en este país a muchas bandas les daba repelús la etiqueta de música pop y que preferían autodenominarse indies para así entrar en un mercado que funciona, pero que no es para nada indie. ¿Cómo lo veis vosotros que, como ellos, no rechazáis la etiqueta de pop y sí la de indie?

Es que nosotros estamos orgullosos de decir que hacemos pop. Si nosotros hemos huido de algo es de las etiquetas y de la diferenciación entre lo que es indie alternativo y lo mainstream comercial. Estas etiquetas que no marcan un estilo sino que marcan una manera de posicionarse en el mercado musical es algo que no termina de gustarnos. Nosotros al igual que ellos no negamos que hacemos pop, aunque le añadamos cosas de otros géneros como la psicodelia, y esa escena que en este país se denomina indie es una escena de música pop. El nuestro es un país de pop, de pop nacional y es a ese pop al que se le dedica “Carreteras Infinitas”, no sólo al que hay ahora, es un homenaje desde al Duo Dinámico hasta Alaska y los Pegamoides, pasando por Radio Futura, Mecano etc… son los que han permitido que nosotros estemos ahora donde estamos.

Como tu bien sabes, soy de Barcelona, criado en el Eixample, mi vida ha transcurrido paralela a la carrera de Sidonie. El día en que Mondo Sonoro celebró su aniversario en Razzmatazz con Dorian, Standstill, Love Of Lesbian y vosotros, me di cuenta que sin ser músico formaba parte de una escena, de esa otra Barcelona, la Barcelona canalla, la Barcelona del Born de antes, de la calle Tallers, la que creció en Zeleste y vio nacer Razzmatazz, la que se iba de copas al Fantástico, o a Gracia, esa Barcelona. Fui al instituto con Piti de Standstill, y antes de mudarme a Valencia mi último concierto fue el de despedida de Standstill, creo que así cerré un círculo. ¿Es este disco una manera también para Sidonie de cerrar un círculo tras 20 años en activo?

Qué curioso… yo también estuve en ese concierto. Seguramente sí es la forma de ponerle un lazo a todo un homenaje a la música de nuestra ciudad, a la escena de nuestra ciudad, y de este país en general. Sin duda es una forma muy bonita de dar las gracias y de concluir un homenaje del que llevamos muchos años hablando. Y es verdad y por eso citamos a Barcelona, que la Barcelona de principios de los dos mil en la que nacimos nosotros como banda, es una Barcelona sin la que no se entendería lo que nosotros somos ahora. ¿No sé si estás al corriente de un documental que se acaba de estrenar que se llama “Moz And I”…

Si, lo conozco…

Es un documental que habla sobre la conexión entre Luis Le Nuit, un fan de Morrissey, con Morrissey. Luis es y fue un Dj muy reconocido y que estalló en esa época, era el dj residente del Fantástico de la calle Escudellers, en una parte del documental hablan de esa escena de la Barcelona de principios del 2000 cuando el pop indie barcelonés está presente en Razzmatazz y en el Fantástico y donde ya estábamos nosotros. Hay un momento en el que salen fotos de nosotros jovencitos… ¡Wow! ¡Es lo mismo que te pasó a ti, tío! Volví a esa Barcelona, primero para emocionarme y luego para entender todo lo que significó aquello. Llevarle tu single al Amable del Razz y que lo pinche y que esa canción adquiera una importancia por ello, te das cuenta de la relevancia que tenían esas cosas, esos días. Esas salas y el underground de Barcelona eran muy importantes no sólo para la cultura de la ciudad sino para el indie del país en general.

Todos los que vivimos esos días de primera mano nos hemos buscado la vida de diferente manera pero al final todos tenemos en común que la música forma parte y formará parte de nuestra vida para siempre.

Totalmente.

// Fotografía de Laura Martínez

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